Eso es un enfoque pragmático: los tokens junto con un patrón de envoltorio consistente evitan soluciones puntuales y hacen que las decisiones de alineación sean auditables en Storybook. ¿Cómo decides cuándo un "empujón" visual (como tu ajuste de -2px) pertenece como un token global versus una excepción con alcance en un componente, y cómo gobiernas esa decisión?